Mudarse a este apartamento de dos dormitorios en Vila do Castelo, en Mouraria, no lleva más de un fin de semana: las maletas llegan el sábado, el domingo ya se cena en casa y, cuando apetece aire libre, quien vive aquí continúa la comida en la terraza, en la zona de barbacoa, con la ciudad y el Tajo a la vista. QUÉ VA