En el corazón del Alentejo, en lo alto de la sierra de São Bartolomeu, en Santiago do Cacém, se encuentra un lugar donde el tiempo se ha detenido, no por olvido, sino por respeto. Un molino restaurado con esmero se yergue con orgullo en una parcela de 4.750 m², rodeado de una vista de 360 grados que te dejará sin alien