Hay apartamentos donde se vive. Y hay hogares a los que apetece llegar todos los días. Imagine un salón amplio y luminoso, abierto a la cocina, con grandes puertas de cristal que se abren a un balcón corrido, donde apetece desayunar o terminar el día con el sol de la tarde. Este piso de tres dormitorios de 141 m² se