Esta propiedad de 1778 es única y se sitúa en el corazón de Borba. Se escuchan las campanas de la Iglesia de San Bartolomé. Y los pajaritos. Hace 14 años y tras siglos de existencia, dos profesores de Historia del Arte lograron verla a través de las duras y marcadas arrugas del abandono. La pasión por su historia y be