Una propiedad de época bellamente restaurada, rodeada de jardines maduros y privados, Quinta das Noras ofrece algo cada vez más difícil de encontrar en el Algarve: amplitud, tranquilidad y auténtico carácter, todo ello a poca distancia a pie de Meia Praia, una de las playas más largas y mejor conservadas de la región.