Hay casas en las que simplemente apetece entrar. Esta es una de ellas. Nada más abrir la puerta, es imposible quedar indiferente ante la generosa zona social en concepto abierto, donde el salón y la cocina se unen en un espacio de unos 36 m², pensado para vivir el día a día con comodidad y para recibir a familia y ami