El aumento de los precios de las viviendas está determinando cada vez más quién puede vivir en las ciudades de Portugal, y afecta no sólo al lugar donde vive la gente: está amenazando la calidad de vida.
Lisboa
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El aumento de los precios de las viviendas está determinando cada vez más quién puede vivir en las ciudades de Portugal, y afecta no sólo al lugar donde vive la gente: está amenazando la calidad de vida.

El Índice Global de Habitabilidad 2025, publicado por The Economist Intelligence Unit (EIU) y presentado recientemente en Lisboa, destaca cómo la vivienda asequible se ha convertido en el factor determinante de la habitabilidad urbana. Mientras que las ciudades medianas logran un equilibrio entre servicios, infraestructura y estilo de vida, los centros urbanos más grandes, como Lisboa y Oporto, se enfrentan a un aumento vertiginoso de los alquileres, una oferta de vivienda limitada y un aumento del coste de la vida.

Las ciudades de Portugal en el ranking mundial

Lisboa ocupa el puesto 60 a nivel mundial, ligeramente por debajo de Londres y Madrid, pero por delante de Roma y Nueva York. La ciudad destaca en cultura, medio ambiente y calidad de vida, así como en estabilidad y educación. Oporto y otras ciudades portuguesas, aunque más pequeñas, se benefician de un mejor equilibrio entre infraestructura y asequibilidad, lo que las hace más accesibles para sus residentes.

Sin embargo, para muchas familias portuguesas, ser propietario de una vivienda sigue siendo inalcanzable. El "Índice Carrie Bradshaw" de la EIU compara los salarios medios con el coste del alquiler de un piso de una habitación, suponiendo que el alquiler no supere el 30 % de los ingresos. Con un salario medio en Lisboa de unos 26.000 € al año, un residente necesitaría casi el doble para comprar una propiedad cómodamente.

La Unidad de Inteligencia Económica
Los 10 mejores del Índice Global de Habitabilidad 2025 The Economist Intelligence Unit

El coste humano y económico

La crisis de la vivienda no es solo un problema social, sino también económico. Jaime Luque, del Consejo Asesor de Vivienda de la Comisión Europea, advierte:

“Cuando los estudiantes, los jóvenes profesionales o los trabajadores esenciales no pueden encontrar vivienda en las zonas urbanas, las ciudades pierden competitividad”.

El experto en urbanismo Andreas Michelsen añade que las soluciones rápidas, como las casas modulares o prefabricadas, no garantizan una calidad de vida a largo plazo. Sugiere que renovar y adaptar el parque de viviendas existente es una solución más inteligente y sostenible.

Se necesitan medidas urgentes en Portugal

El alcalde de Lisboa, Carlos Moedas, solicitó recientemente a la Comisión Europea un Plan de Recuperación y Resiliencia (PRR) específico para la vivienda. Los expertos abogan por una inversión a largo plazo mediante incentivos fiscales, fondos europeos de vivienda y programas de rehabilitación para mejorar la asequibilidad.

Jaime Luque lo resume:

“Más inversión significa más oferta, y más oferta tiende a bajar los precios: esto es exactamente lo que las ciudades de Portugal necesitan para proteger la calidad de vida”.

Con el aumento de los costes de la vivienda, la habitabilidad futura de las ciudades de Portugal depende de acciones urgentes para que las viviendas vuelvan a ser asequibles.