Divorcio: ¿Quién se queda con la casa?
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El divorcio no solo supone un desafío emocional, sino que también puede ser un auténtico quebradero de cabeza burocrático, especialmente a la hora de dividir la propiedad en Portugal. Una pregunta frecuente es: tras un divorcio, ¿quién es el propietario de una casa construida en un terreno que pertenece únicamente a uno de los cónyuges?

En Portugal, la ley ha quedado aclarada. Miguel Cunha Machado, socio fundador de Dower Law Firm, explica que una sentencia reciente —Sentencia de Uniformidad Jurídica n.º 9/2025, de 10 de septiembre (Diário da República n.º 174/2025, Serie I)— aborda directamente esta situación. Se refiere a casos en los que ambos cónyuges construyen una vivienda familiar durante el matrimonio, bajo el régimen de gananciales, con fondos o bienes comunes, en terrenos propiedad exclusiva de uno de ellos.

La sentencia es clara: el Tribunal Supremo de Justicia (STJ) de Portugal ha armonizado la jurisprudencia, confirmando que una vivienda construida de esta manera se considera un bien propio del cónyuge propietario del terreno. En otras palabras, la propiedad del terreno también se extiende a la vivienda construida en él.

“El otro cónyuge no adquiere la propiedad de la vivienda”, explica Miguel Cunha Machado. “En cambio, tiene derecho a una compensación económica con cargo al patrimonio común de la pareja por su contribución a la construcción”.

Divorcio: ¿Quién se queda con la casa?
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Hasta ahora, los casos de «construcción conjunta sobre bien privativo» habían generado una notable disparidad de criterios en los tribunales portugueses, pero esta resolución aporta por fin claridad. El resumen del fallo señala lo siguiente:

«Un inmueble (vivienda familiar) construido por ambos cónyuges, casados bajo el régimen de gananciales, con fondos o bienes comunes, sobre un terreno perteneciente a uno solo de ellos, constituye un nuevo bien que pertenece al propietario del suelo. El otro cónyuge tiene derecho a una compensación económica con cargo al patrimonio común para restablecer el equilibrio patrimonial».

En términos prácticos, esta decisión significa que cualquier pareja en Portugal que construya una casa familiar en el terreno de uno de los cónyuges ahora conoce las reglas para dividir la propiedad si el matrimonio termina en divorcio.

Sin embargo, Miguel Cunha Machado advierte que si bien la ley ahora es más clara, todavía hay detalles prácticos que deben considerarse caso por caso para comprender completamente los derechos de cada parte en una posible división futura.