Lisboa tiene por lo menos 44.000 inmuebles degradados, 10.000 de los cuáles están en el centro de la ciudad. Pero no sólo en la capital existen inmuebles que necesitan rehabilitación. Hay alrededor de un millón de edificios, dispersos por todo el país, que necesitan obras de remodelación.
“La inversión pública no es suficiente, por si sola, para generar el volumen de financiamiento necesario para cubrir estas necesidades”, dice Dina Ferreira, vocal de la comisión executiva del Instrumento Financiero para la Rehabilitación y revitalización Urbanas (Instrumento Financeiro para a Reabilitação e Revitalização Urbanas, IFRRU 2020).
Durante el debate de la serie Rehabilitar para Revitalizar IFRRU 2020, organizado por el Santander Totta en asociación con el Global Media Group, la responsable habló del mérito del IFRRU, destacando el hecho de “haber conseguido aprovechar 14 veces más la dotación inicial de 100 millones de euros del Portugal 2020”, combinando la inversión pública y la privada.
Desde que las candidaturas al instrumento se abrieron, el 30 de octubre de 2017, ya se han recibido 43 peticiones de financiamiento asociados a una inversión de 128 millones de euros. Una de las razones que explican esta dinámica, según Dina Ferreira, está conectada con el hecho de que no es necesario constituir una empresa para hacer la candidatura. Así mismo, la línea de financiamiento del IFRRU tiene 1,4 mil millones de euros para apoyar proyectos de rehabilitación urbana en inmuebles de 30 o más años, algo que no ocurría en proyectos anteriores.
“Los 1,4 millones de euros van a ser pocos para todas las peticiones de inversión”, añadió António Fontes, director del área de fomento a la construcción del Santander. El responsable reveló también que más de la mitad de las peticiones de inversión que existen para Lisboa, alrededor del 52%, provienen del turismo, sector que ha animado muchas zonas de Lisboa a nivel social y económico.