El socialista António José Seguro ha sido elegido presidente de Portugal tras ganar la segunda vuelta de las elecciones presidenciales de 2026 con un récord del 66,8% de los votos. Tomará posesión del cargo el 9 de marzo, exactamente 40 años después de la investidura de Mário Soares, y promete centrarse en cuestiones clave como la vivienda, la sanidad y la estabilidad social.
La vivienda como derecho fundamental
Una de las principales prioridades de Seguro será garantizar el acceso a la vivienda como derecho fundamental. Ante el aumento vertiginoso de los precios de la vivienda y la escasez de oferta para familias y jóvenes, ha enfatizado que la vivienda no es un lujo ni un privilegio, sino un derecho fundamental.
El presidente electo se ha comprometido a hacer cumplir el Artículo 65 de la Constitución portuguesa, que garantiza el derecho a la vivienda. Ha solicitado medidas urgentes para ayudar a los ciudadanos vulnerables y ha anunciado que visitará personalmente las zonas afectadas por malas condiciones de vivienda o daños causados por tormentas para garantizar que los fondos gubernamentales para la reconstrucción lleguen a quienes los necesitan.
Cooperación con el Gobierno
Seguro ha garantizado la cooperación con el gobierno de AD, liderado por el primer ministro Luís Montenegro, y se ha comprometido a no interrumpir la legislatura. «En Belém, los intereses se dejan a un lado», declaró, enfatizando un enfoque constructivo que prioriza las necesidades de los residentes e inversores portugueses por encima de la política partidista.
Montenegro ha acogido con satisfacción el enfoque de Seguro, prometiendo plena cooperación en prioridades como la atención sanitaria, la vivienda y la educación, y señalando que el gobierno seguirá trabajando con todas las partes para avanzar en la legislación clave.
Principales desafíos por delante
Seguro también se enfrentará a importantes desafíos en áreas como la defensa nacional, la reforma laboral, la inmigración y la sanidad pública. Si bien apoya el papel de Portugal en la OTAN y las alianzas europeas, ha cuestionado si debería destinarse el 5% del PIB a defensa, insistiendo en la necesidad de «gastar mejor, no solo más».
En cuanto a la reforma laboral, Seguro ha expresado su preocupación por la inestabilidad social y ha advertido de un posible veto si no se modifica la legislación vigente. También destacó el papel crucial de los inmigrantes en la economía, en particular en la construcción y la seguridad social.
La atención sanitaria será otra prioridad fundamental. Seguro solicitó «un instrumento que genere compromisos entre todos los actores políticos» para mejorar el acceso al Servicio Nacional de Salud, junto con mayores recursos financieros para garantizar que la atención médica sea completa para los ciudadanos portugueses.
Un líder moderado y conciliador
Conocido por su postura moderada y centrista, Seguro ha hecho hincapié en el diálogo y la estabilidad. Su elección recibió un amplio apoyo de figuras políticas, empresariales y de la sociedad civil, incluyendo voces conservadoras, que hicieron un llamamiento al voto a favor de la estabilidad en un período de tensión social.
Con un ciclo de tres años por delante sin elecciones programadas, Seguro promete ser un presidente exigente pero constructivo, centrado en soluciones, resultados y el bienestar a largo plazo de todos los ciudadanos portugueses.