La ciudad de Lisboa ha escalado 97 puestos con respecto a 2024 en la clasificación de las ciudades europeas más atractivas para la inversión, ocupando ahora la posición 116 en el Índice de Ciudades Resilientes de Savills.
Hace dos años, la capital portuguesa ocupaba el puesto 213. Este importante ascenso en la clasificación se debe, según un análisis de Savills, a factores como el aumento de la inversión inmobiliaria, especialmente de capital internacional, la mejora de la clasificación universitaria, el crecimiento del PIB y las tendencias migratorias positivas.
«Esta evolución confirma la trayectoria de crecimiento que el mercado inmobiliario de Lisboa ha demostrado en los últimos años, consolidando a la ciudad como uno de los destinos más atractivos de Europa para la inversión, estrechamente vinculado a la dinámica del turismo. Este posicionamiento también refleja una modernización constante de la ciudad y un cambio de prioridades: hoy en día, el verdadero lujo reside en la calidad de vida, el tiempo, la proximidad a la naturaleza y la seguridad, factores que Lisboa ofrece de forma más equilibrada que muchas grandes metrópolis», declara Rita Bueri, Directora de Residencial Lisboa en Savills Portugal, en un comunicado.
Sin embargo, a pesar de este fuerte aumento, que está poniendo a Lisboa en el punto de mira de más inversores y empresas, lo cierto es que la ciudad se mantiene ligeramente por debajo del top 100, en un índice liderado por Nueva York, Tokio, Londres, Seúl y San Francisco.
Este año, el cambio más significativo en la clasificación se produjo en las posiciones intermedias, con varias ciudades de tamaño medio ganando terreno, como explicó Paul Tostevin, director de Savills World Research: "Observamos que varias ciudades de tamaño medio se están adaptando rápidamente a los cambios económicos, tecnológicos y ambientales, y que esto se traduce en claras mejoras en su rendimiento y perspectivas de crecimiento".
Las ciudades del sur de Europa, de países como Portugal, España, Italia y Grecia, se concentran especialmente en la parte media de la tabla, registrando, en conjunto, un aumento promedio de 36 posiciones en los últimos dos años. Madrid, por ejemplo, se sitúa ahora en la 34.ª posición, mientras que Barcelona ocupa la 47.ª. La economía de servicios de mayor valor añadido, los niveles de desempleo por debajo de la media europea y el auge del turismo contribuyen a explicar el ascenso de estas ciudades españolas en el índice Savills.
Desde la perspectiva del inversor, el Índice de Ciudades Resilientes señala los mercados con mayor probabilidad de apreciación, mientras que desde la perspectiva empresarial, este índice identifica las ciudades donde la demanda de bienes y servicios tiende a ser más resiliente y donde el talento disponible ofrece mayor estabilidad.



