Inversores extranjeros en el mercado inmobiliario portugués
Inversores extranjeros en el mercado inmobiliario portugués

Los franceses siguen en el top de la lista de los extranjeros que más invierten en el mercado inmobiliario portugués: representan un 29% del total. Aun así, la inversión brasileña sigue creciendo y ya representa alrededor del 19% de la compra de vivienda por parte de ciudadanos internacionales. Sin embargo, en Lisboa y Oporto, los brasileños sobrepasan a los franceses, con unos porcentajes del 24% y 27%, respectivamente.

Los ciudadanos franceses se mantienen en el top de los extranjeros que más invierten, pero la inversión brasileña es la que más crece en el país, según la Associação dos Profissionais e Empresas de Mediação Imobiliária de Portugal (APEMIP). El top cinco también incluye ingleses (11%), chinos (9%) y angoleños (7,5%). También es importante destacar que un 20% de las casas vendidas en Portugal han terminado en manos extranjeras.

“Llevo tres años llamando la atención sobre el potencial que representa un inversor brasileño en el mercado inmobiliario portugués, que se ha acentuado no solo por la inestabilidad política, social y económica que se vive en Brasil, sino también por la elección de Donald Trump en EE.UU., hecho que ha derivado en que muchos brasileños que invertían en Florida, como es tradicional, empezasen a buscar alternativas seguras, como el mercado inmobiliario portugués”, cuenta Luís Lima, el presidente de APEMIP, que prevé que esta representatividad pueda seguir creciendo este año.

Más brasileños, pero menos chinos

Para Luís Lima ahora es necesario intentar detener la quiebra de la inversión china. “Los chinos siguen representando un 9% del total de ventas a extranjeros, pero no podemos dejar de subrayar la caída de esta inversión en el panorama nacional”, indica el responsable en un comunicado. “Es necesario que los procedimientos del programa ARI (Autorização de Residência para Atividades de Investimento), que autoriza la residencia a los inversores, se regularicen rápidamente, para evitar posibles impactos negativos y desconfianzas por los retrasos en la emisión y renovación de los visados oro que actualmente puedan estar sufriendo los ciudadanos extranjeros”, añade.

Lisboa, Oporto y Algarve siguen siendo las zonas más codiciadas por los inversores internacionales que quieren apostar por el segmento residencial portugués. Aun así, la demanda empezará a dispersarse por otras zonas del país. “Son cada vez más los inversores interesados en comprar casa fuera de las rutas habituales”, cuenta el responsable.