¿Tiene el inquilino que autorizar visitas a la propiedad cuando el propietario quiere venderla?

Autorizar las visitas a la propiedad/ David Hellmann Unsplash
Autorizar las visitas a la propiedad/ David Hellmann Unsplash
28 octubre 2019, Redacción

Imagínate que vives en una propiedad alquilada y el propietario decide que quiere venderla. ¿Tienes, como inquilino, que autorizar al propietario a hacer las visitas a la vivienda? Este es el tema de la práctica jurídica de hoy, y muchos de los problemas a los que nos enfrentamos están relacionados con los derechos y deberes de los inquilinos y propietarios.

Hay dos intereses en conflicto. Por un lado, los del inquilino respecto al derecho al descanso y a la vivienda familiar y, por otro, los del arrendador, que quiere aumentar sus posibilidades de venta de la vivienda permitiendo la visita de agencias inmobiliarias y posibles interesados.

Apoyado por el bufete de abogados BAS para idealista/noticias, este texto fue escrito a raíz de las preguntas formuladas por los lectores.

Los contratos de alquiler están redactados en gran medida por la voluntad de las partes, por lo que existe un amplio margen para que éstas definan las condiciones en las que se regirá su relación contractual.

Esto significa que las partes podrían establecer la obligación para el arrendatario de permitir el acceso a la propiedad de agencias inmobiliarias y de terceros que puedan estar interesados en su adquisición. Sin embargo, esta cláusula debe redactarse sobre la base de criterios de razonabilidad, ya que el derecho al descanso y a la vida familiar del inquilino y de los miembros de su familia puede estar en entredicho.

Si tales derechos se ven afectados de forma injustificada y desproporcionada, dicha cláusula de alquiler puede considerarse nula y sin efecto.

Sin embargo, la práctica nos dice que estos términos contractuales no son comunes en el sistema legal portugués, por lo que es importante considerar qué sucede si el contrato de alquiler no dice nada al respecto.

La respuesta tiende a ser negativa, el alquiler con fines de vivienda implica la obligación del propietario de proporcionar el disfrute de la propiedad alquilada, es decir, el propietario debe poner la propiedad a disposición del inquilino para que éste pueda vivir. Sin embargo, si no se estipula nada más, se entiende que el inquilino puede disfrutar libremente de la propiedad, en los términos contratados. Por lo tanto, tienen el derecho de no ser acosados por el propietario o terceros, salvo que la ley lo disponga expresamente.

Pero no siempre es así, si el contrato de alquiler está a punto de finalizar, ya sea por acuerdo de las partes, terminación, vencimiento o terminación, el inquilino debe proporcionar acceso a la propiedad durante los tres meses anteriores al desalojo de la propiedad. El inquilino deberá, concretarlo con el propietario de acuerdo con el Artículo 1081 (3) del Código Penal. 

Si las partes no se ponen de acuerdo sobre la fecha de la visita a la propiedad, se aplica la norma establecida en el artículo 1081 (4) del Código Penal, es decir, para las visitas programadas para los días laborables, éstas deben tener lugar entre las 17:30 y las 19:30 horas, y los fines de semana entre las 15:00 y las 19:00 horas.

* Ten en cuenta que las respuestas de este apartado no entran en el ámbito de la prestación de servicios de asesoramiento jurídico, que se rigen por los términos del Estatuto del Colegio de Abogados y, por lo tanto, no exime de la consulta con un profesional o abogado cualificado. 

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